Nunca había extrañado tanto aquel café, como en el momento en que deje a un lado el penetrante sabor del chocolate. Este chocolate que me eclipsa el alma, que me llena los sentidos con su aroma y su cuerpo lleno de especias, este chocolate que se acerca y lo llena todo, se acerca y lo cura todo.
1 comentario:
ay.... coñoooooo <3
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