viernes, 18 de diciembre de 2009

como agua para.....

Nunca había extrañado tanto aquel café, como en el momento en que deje a un lado el penetrante sabor del chocolate.




Este chocolate que me eclipsa el alma, que me llena los sentidos con su aroma y su cuerpo lleno de especias, este chocolate que se acerca y lo llena todo, se acerca y lo cura todo.


Entonces explícame por que cuando la lluvia cae muy fuerte o cuando comienza a anochecer yo suspiro recordando aquel sabor amargo y cuerpo oscuro de aquel café tan impuro que nunca supe entender.