miércoles, 30 de diciembre de 2009

batalla I

de tanto querer tratar con manos de terciopelo a mi regalo de cristal se me hicieron de piedra las manos.. y mi pobre regalo de cristal quedo hecho pedazos.
siempre es la misma historia, al final voy en circulo siguiendo mis pasos, al final no cuido donde va el trazo y a la basura va el papel.. a la basura y siempre, siempre sin querer.

3 comentarios:

Aglaia... dijo...

Me gusta lo que leo...

Te sigo y volvere a visitarte.

al dijo...

los regalos de cristal mejor verlos tras un espejo.

delicada batalla.

Amapola Psicovisceral dijo...

Jo..qué cosa tan triste, y tan preciosa! me conmoviste entera...