Sin inspiración.
Sin tono, sin musa,
sin canción.
Con puros sentimientos mezclados,
de esos sin traducción.
Como cuando mezclas muchos colores
y resulta el negro, sin explicación.
Cansada,
negando cualquier emoción.
A la merced de un todo o nada,
sin querer elegir dirección.
Así me encuentro, divagando en blanco y negro,
por tenerle miedo a descifrar el color.
Porque si me busco y me encuentro,
puede que cause una explosión.
Ya ni siquiera quiero recordar como es que me empezó toda esta confusión.
Y querida musa,
no te volveré a preguntar donde estas.
Ahora se que realmente nunca te vas.
Siempre estas conmigo, sentada en tu lugar.
Querida musa perdóname, ahora se que soy yo la que no te deja salir a respirar.
1 comentario:
Me gusta como escribes :). estamos hablando.
Publicar un comentario