¿No te preguntas como llegamos aquí?
Amarradas a situaciones extremas, escondiéndonos para esconder lo que se siente. No se, yo a veces siento que todo esto es un sueño extraño y abstracto del cual vamos a despertar siendo maquinas de escribir en un mundo donde nadie escribe.
Esto no es más que un balbuceo, que este claro, porque yo aquí escribo, lo veo y no lo creo. Esto no es más que el grito vacio de un alma cantante. No es más que un reclamo furioso a todo lo que nos hemos convertido, a todo lo que gira a nuestro alrededor.
Es un trozo de mi asco por muchos hombres de la población mundial, que por alguna razón un día se les ocurrió creerse superiores a las mujeres, que algún día se les ocurrió pensar que tenían derecho a hacernos daño. A mandar, a pegar, a violar. Malditos sean todos y cada uno de los que alguna vez dañaron por superioridad, queriendo o sin querer, borrachos, drogados y sobrios. Recuerden que en esta vida todo se paga aquí.
Es un arrebato de nostalgia con ganas de salir y gritarle al mundo que esta vida es una rueda, que todo lo que va regresa, que si no te quitas del camino cualquiera te puede pisar. Es dolor de darme cuenta de que cuando crees que todo esta bien, la rueda de la vida vuelve a dar la vuelta y te vuelve a dañar… o será que es felicidad de darme cuenta de que cuando este contra el piso la rueda dará la vuelta para dejarme respirar?
Es rebeldía por estar encerrada en esta jaula panorámica con vista a todo lo que podría ser y nunca será. Es instinto asesino irracional.
Es rabia porque a veces mal interpreto lo que me dicen, a veces me creo más y la indiferencia me lleva a ser menos. Porque jugamos a decirlo todo y siento que me escondes mas de lo necesario. Porque apostamos a ciegas queriéndolo ganar todo pero aun así vamos en primera para no llegar tan rápido al destino. Son ganas de gritarte que no eres nadie, que no significas nada, solo por devolverme mi lugar arriba, dominándolo todo, mi lugar donde tengo cada movimiento calculado, porque si soy sincera no me gusta la inestabilidad de caminar a ciegas, de jugar con tus reglas, que al final no son reglas porque esto no es un juego.
Yo que se. Esto es un “Hola” lleno de despedidas.
Esto es un algo por no dejar las entradas vacías.
Y al final esto, mas que una divagación, es una contradicción.
1 comentario:
"...a veces me creo más y la indiferencia me lleva a ser menos".
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