lunes, 5 de octubre de 2009

de un 5 de mes.

Nunca olvidare ese domingo cinco de julio.


Desde el sabado habiamos estado peleando, ella al final habia recogido todas sus pertenencias porque al despertarse se iba a ir. Era de esperarse, a esas edades la convivencia no es lo mejor que le puedes hacer a una relación.
Por cosas de la vida, tal vez del destino tuvimos que cambiar el colchon de mi cuarto al cuarto contiguo y después de mucho llorar y mucho pelear, accedió a dormir conmigo y la sentí abrazarme a mitad de la noche, tal vez un acto de costumbre que me hizo llorar en sueños.


A las ocho de la mañana me despertó el vibrar de mi celular y algún sonido conocido que no logre identificar, ahora se que era el sonido de la perdición. La luz del sol entraba por completo en el cuarto y podía ver en el colchón de al lado a Carla, durmiendo como si nada.
Trate de dormir otra vez porque sentía las manos de ella al rededor y sabia que en el minuto que me levantara de la cama todo se habría acabado y ella se iría, pero había algo que no me dejaba dormir, una sensación de que algo estaba mal, como cuando pasaste algo muy importante por alto. No me importo, cerré los ojos y me aferre a la calidez de su cuerpo, a la familiaridad del colchón.
Pocos segundos después me despertaron varios golpes en la puerta y supe que todo se había acabado cuando escuche a alguien abrir la puerta (ahora se que fue Jimmy, que estaba sin poder dormir) y escuche tu voz y las palabras mas claras del mundo, las palabras que nunca olvidare, que marcaron el final de mi vida como la conocía "¿Donde esta Laura?"
Me levante tan rápido como pude y le di gracias a quien fuera por haber dormido con ropa y la desperte como pude pronunciando las palabras que se que marcaron su vida, que le dieron un giro de 360° grados a nuestra historia: "Mi mama esta afuera. No abras la puerta. Todo va a estar bien"
Salí del cuarto apresurada escondiéndola, porque no estaba segura de lo que pasaría si la veías y al levantar la vista te vi y estuve segura de que todo se había acabado "Recoge tus cosas que nos vamos". Vi tu expresión cambiar de rabia a dolor, decepción y al final fue simplemente asco cuando entraste a mi cuarto y encontraste mis desastres, mis paredes llenas de colores y todas las notas que ella me dejaba en la pared, muchas de ellas subidas de tono.
Solo me tomo media hora recoger todo lo que tenia, pero para mi fueron días, años, siglos. Durante los cuales iba y venia de mi cuarto al contiguo, llevándole a ella lo que encontraba que le perteneciera, diciéndole que no saliera, que todo iba a estar bien. En ese momento olvidamos por que habíamos terminado la noche anterior, nos juramos amor eterno, nos besamos entre lagrimas y miedo. Cada vez que entraba la encontraba escondida detrás de la puerta con Carla, que había entendido lo que pasaba y sabia que el que se atreviera a salir iba a encontrarse con tu furia; estabas hecha un demonio, no por nada te he apodado Lucifer.
Valeria, la dueña del apartamento, estaba en su cuarto con su novia, asustada y sin saber que hacer. Tu exigiste una explicación, quisiste hablar con ella, pero por obvias razones ella jamas mostró su rostro.
Jimmy me contó que lo mirabas con asco y susurrabas cosas como que yo estaba rota y me tenias que arreglar.
Cuando finalmente termine de recoger lo que pude de mis pertenencias salí como alma que lleva el diablo, sabia que ahora ellos tendrían que recoger e irse lo mas rápido posible, la madre de Valeria no tardaría en llegar.
Con la excusa de haber dejado algo subí otra vez y cuando abrí la puerta ya todos habían comenzado a recoger pero me recibieron con lo único que les quedaba, un abrazo, cariño. En ese momento todo lo que pude hacer fue llorar, recordando los días en que no teníamos con que comprar comida, pero aun así reuníamos para comprar cigarrillos y nos los repartíamos, todas las veces que Jimmy cocinaba lo que pudiéramos conseguir y nos obligaba a todos a sentarnos en la mesa a almorzar juntos, como lo que nos habíamos convertido, una familia. Unidos por el hambre, la necesidad de no sentirnos rechazados, los cigarros, las confesiones, las lagrimas, el sudor y las peleas por quien se había fumado el ultimo cigarro de la casa. Mi familia.


Ese día llore por horas infinitas recordando el poco tiempo que pase en esa casa de locos que se convirtió en mi casa tan fácilmente. Nunca olvidare el pequeño espacio de 2x1.50 que adornamos con una bandera de colores y usábamos para tener las computadoras, robándonos el Internet de cualquier vecino desprevenido que dejara su red sin clave, compartiendo cigarros hasta el ultimo jalón, inhalando y exhalando hasta el ultimo dolor.


Ese día dejaste salir todo tu odio, todo tu asco, toda tu rabia. La mejor parte fue cuando sugeriste que me suicidara, porque a partir de ese día me ibas a hacer la vida lo mas difícil que pudieras. 


Gracias por mostrarte como realmente eres. Gracias por romperme el corazón.


Hasta la fecha me has empujado tanto que hasta lograste dañar mi relación, separarme de mis amistades. Ahora vivo encerrada en mi mundo, deprimida y sola. Me tienes toda para ti.


¿AHORA SI ESTAS FELIZ?


Me pregunto si algún día podre perdonarte por todas las ignorancias que dijiste. ¿Y sabes que? Ahora que vivo bajo tu techo que vivo bajo tus reglas, vivo con miedo. Mi mayor miedo es algún día convertirme en alguien como tu, mi mayor dolor de cabeza es salir contigo y que alguien mencione que somos iguales. Mi mayor pesadilla es despertarme un día y darme cuenta que en el espejo no estoy yo, estas tu.




En fin, nunca olvidare ese domingo cinco de Julio. 
Supongo que ahora entiendes el por que.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Sin palabras mi lau!

No digas que has perdido a tus amistades. Aún me tienes a mi, aunque no fuí parte de ese apartamento.

Viajaré a maturín con una razón mas, tu (:

Amapola Psicovisceral dijo...

Realmente es una situación muy difícil que va a precisar de toda tu entereza y valentía. Nunca he entendido por que la gente tiene tantos prejuicios contra el amor, si éste no hace daño a nadie. Los lazos d esangre no tienene por qué ser más importantes que los que libremente se escogen, y el cariño y el respeto se gana, no se exige.
Sé paciente, que a´lgún día podrás llevar tu vida cómo o quien quieras.Y no odies, sólo compadece.

un besito y muchísima suerte..

Anónimo dijo...

El fatidico dia en que todo lo que le daba sentido a mi vida se comenzaba a desmoronar, el saber en mi sub conciente que te estabas escapando de mis manos y que no podria hacer nada, que te perdi, el vibrar de un telefono que no era mio que calle para tenerte en mis brazos unos minutos mas, sin saber que ya te habias escapado de mi, sin saber que ya no estabas, y al ver por la ventana como te alejabas cada vez mas y mas sin mi a tu lado se caia pedacito a pedacito mi alma, por que empezaba a comprender que nada iba a poder unir esos pedazos q ue caian, por que mientras iban cayendo se iban deshaciendo y al caer al suelo solo eran cenizas que se volaban con la poca brisa del lugar, desde ese momento mi corazon dejo de existir y su lugar lo ocupaba una cajita donde se mantienen todos los recuerdos y experiencias.

Disculpa por entrar a tu blog y robarte un poquito de tu privacidad, pero es la manera que tengo de saber como estas.

Laura Ferreri dijo...

mi casa, tu casa.

siéntete libre de ir y venir, subir y bajar, confundirte conmigo e incluso opinar. Solo te pido que si algún día te sientes ofendida por alguna de mis opiniones, por alguno de mis post, no dejes comentarios de odio, recuerda que las palabras son solo eso. Palabras. El viento las trae y el viento las lleva.