sábado, 4 de junio de 2016

como es.

estoy aquí sentada en el balcón de siempre, con el café tibio y el cigarro en mano, pensando que no siempre tengo las palabras correctas ni las miradas indicadas. que no siempre sé cuál es la respuesta a tus preguntas y a veces la sé y prefiero el silencio a cualquier otra cosa. no siempre voy a ser lo que quieres, más de una vez voy a decir lo que no quieres escuchar, más de una vez voy a correr en dirección opuesta a donde debería estar yendo, más de una vez voy a pensar que estás equivocada y te daré la razón. más de una vez me voy a dejar ganar por el miedo constante a que no sepas si quieres perderte conmigo o de mi.

en todo caso, te pediría que no te dejes asustar por mis morisquetas absurdas ni mis impulsos incoherentes. que si me sientes desesperar tomes mis manos entre las tuyas, en vez de dejarme ir. que si es necesario llenes mis silencios con tu presencia.

en todo caso, te pediría que no olvides el momento en el que todo se vuelve relativo, menos tus ojos fijos en los míos mientras mi mundo explota en tí y soy más tuya que mía y no hacen falta palabras para que sepas todo lo que a veces jugamos a no decir.

en todo caso te pediría que recuerdes que cada mañana que estoy en el balcón de siempre con el café tibio y el cigarro en mano, estoy pensando en ti.

jueves, 5 de mayo de 2011

Divagaciones #100; despedida.


Después de muchas semanas de aplazar el asunto, de pensar en remodelaciones, en nuevos banners y en las letras que simplemente no se me antojan tan seductoras, me decido despedir.

Divagaciones ha sido mi mejor terapia en estos dos años de bajadas y pocas subidas, pero creo que es hora de cerrar ciclos, de cambiar caras y de renovar el cuaderno donde gasto tinta en deletrear musas. En el fondo, esta siempre será mi vela encendida por los buenos recuerdos y las buenas amistades, el álbum de fotos debajo de la cama o en la esquina del closet, al que ya no le caben más fotos. Ya no me caben más letras aquí.
Les dejo entonces, 100 escritos sobre nada y todo, sobre lo que fue mi vida en estos dos años de ser y no querer y de querer cuando no se debe ser. 100 Divagaciones, con nombres distintos pero divagaciones al fin con todo lo que aprendí y no utilicé, con todo lo que crecí y me enamore una y otra y otra vez, de la misma musa, de musas distintas, de musas nuevas, de vidas nuevas, con lo mucho que lloré y lo poco que sonreí, para que mi próximo cuaderno sea sobre lo mucho que rio y lo mucho que aprendo e intento utilizar, para darle propósito a mis próximas letras, así como a mi vida y dejar de [di]vagar.

(Que quede claro Divagaciones, que estas letras son para ti y para mí, que nos vivimos tanto).

Mil gracias a todos los que de una u otra manera divagaron conmigo y se hicieron parte de mis letras o sonrisas.


Sinceramente,
 V.
Laura.




Acta est fabula.
La comedia ha terminado.

lunes, 28 de marzo de 2011

dialogo interno, externo.


-¿Cuando hemos sido mas que esto?- y sentí el resentimiento corriéndole por las venas y nublándole la sonrisa, la mirada.

-Nunca.- se que quería responder que siempre, que desde la primera gota de lluvia hemos sido mas que antes, que los besos se nos hacen mejores y hasta haciendo el amor nos graduamos una y otra vez, pero le gusta mas mi sonrisa que la suya, así que me dio lo que quería. Siempre me da lo que quiero, excepto cuando la luna desaparece y la obscuridad le asusta, le asusta hasta su sombra y me quiere asustar a mí, es su forma de pedirme amor cuando se apaga la luna.
 Quiso decir algo más pero se le quedo en pensamientos. Se le quedan muchas líneas en pensamientos, también, en parte por eso de mi sonrisa. Cuantos lirios habrá doblado en tulipanes para hacerme sonreír.

-¿Y si nos ganan los fantasmas?- y tuvo miedo. Tuvo miedo de que yo me dejara ganar y quedarse amando al recuerdo, como ya le ha pasado. Tuvo miedo racional pero yo en el silencio le sentí irracional, yo en el silencio me sentí sola.

-Yo estoy intentando.- y supe que eso era todo, que nos volveríamos aun mas, si, pero que el día que le ganen los fantasmas se nos acaban los intentos, que cuando habla en serio pone puntos y finales, conmigo solamente. Que de tantas veces que le repetí que no persiguiera al recuerdo (de aquella), cuando fuera mi turno no me perseguiría ni la sombra, ni las letras, que si nos ganan los fantasmas, nos ganan.

-Y siempre será mi culpa.- termine mi dialogo interno en voz alta y no entendió de que hablaba.

A veces no nos entendemos con palabras, pero nos amamos mejor con miradas.

viernes, 18 de marzo de 2011

darkblue.

Que se quede con sus estados de colores.
Brisa, si le sientes explícale que le necesito como al aire, que no se vaya llevándose su aroma.
Que se quede con su alfombra, con su castillo.
Lluvia, si le tocas recuérdale que cada día que no le veo le lloro los besos que no le puedo dar.
Que se quede con las buenas noches que se ahorra cuando me gana Morfeo.
Sol, si le calientas la piel márcale el calor de mi cuerpo que no le encuentra.
Que se quede con mis huellas en su espalda, en su piel, en su corazón.
Luna, ilumínale en la obscuridad la nostalgia que te da cuando te cuelas por nuestras ventanas y nos ves buscándonos los cuerpos en camas vacías, separadas, lejanas.
Que se quede con sus sueños, con sus pesadillas.
Letras, si por casualidad son rozadas por sus ojos, no se dejen mal interpretar, que se lea claro que no hago mas que extrañarle, que le amo, que aunque intento no dejo de pensarle.
Que se quede con todo lo que tengo, con todo lo que soy, con todo lo que somos.

Que se quede conmigo.

miércoles, 2 de febrero de 2011

a palabras necias.



Hacía tiempo que no me golpeaban así con letras. Tu nunca te habías atrevido a soltar palabras por soltar sabiendo que el final no seria digno de esto que llamamos amor, pero esta vez te atreviste o el alcohol se atrevió mas que tu y así salieron las líneas que no he de repetir.

Y disculpa que escriba al respecto. 

Aun así, esto no es un reproche, no es un recordatorio de que encontraste como romperme sin tocarme, es más bien una bandera blanca, mi cierre a todo el asunto.

Que quede escrito, NO!, que quede publicado, que no te lanzare cuchillos por la espalda para  que cada letra te cause un vacío, para que cada palabra te saque una lágrima, para que la línea de cierre te deje sin aire, pidiendo perdón, como me hiciste tu a mi.

Y que si hay algo que he aprendido de ti, es una frase simple que nunca me propuse aplicar.
“no hagas lo que no te gusta que te hagan”
Y le agregare: “y menos si no estas dispuesto a pagar.”

lunes, 24 de enero de 2011

sus 50 y mis 20.


Apareces de la nada entre el silencio y el ring de una llamada entrante y en seguida te reconozco la voz. Por un momento callo porque no te esperaba.. o si. Supongo que he pasado toda mi vida esperándote y tú no te das cuenta.

Me reclamas el silencio y acotas que no me llamas porque te parece que cuando me llamas me incomodas, que te parece que prefiero hablar contigo una vez cada seis meses.
Y me preguntas que si soy feliz. 

“Algún día lo seré.”

Me preguntas que si salgo con alguien y a la respuesta me das un tímido “si eso es lo que tu decidiste yo te apoyo, por lo que valga te apoyo”. Son las palabras que quería escuchar y la verdad creo que quise llorar y lo reprimí, ya no recuerdo.

Contigo es así. No hay alegrías. Hay las sobras de la tristeza... Hay mis ganas de hablarte y tus manos muy ocupadas en tu familia como para contestar la llamada. Hay 6 horas de diferencia y papeles con tu nombre que ya no valen de nada porque ahora lo que vale es quien soy, no de donde vengo.

Hay lo que me faltas y lo que crees que no me importas. 

Lo que me dañas…

 …y juras que no dueles.




martes, 11 de enero de 2011

recorrido.

Me preguntas donde te veo la atracción y no hay manera de explicarlo lógicamente, está en los sentidos. 

Esta ahí.

Me hace querer besarte, morderte, amarte.

Esta ahí, en ti, entre tu sonrisa encantadora y tu manera de hablar sin modular.
En la curva que se forma entre tu cuello y tú pecho... Donde se esconde tu verdadero perfume, donde disfruto refugiarme cada vez que puedo... Baja por tu espalda, rodea tus caderas como yo me abrazo a ellas a veces sin ningún motivo y a veces por placer.
Esta en tus manos, entre la suavidad y el ritmo perfecto que saben esconder.
Mis ganas de amarte están ahí, en el camino entre tus piernas y tu forma de caminar… a mi lado.

Si te miras en el espejo lo encuentras, tu atractivo, mis ganas de amarte… están ahí, eres tu.

No hay otra manera de explicarte.